


La ducha de sensaciones de Freixanet-Klafs es una verdadera atracción, y ofrece dos utilidades muy diferentes. Mediante un pulsador, los usuarios pueden escoger entre una lluvia tropical o una ducha ártica. Al seleccionar la primera opción, la luz adquiere un color anaranjado y comienza a caer suavemente una lluvia templada. En la segunda opción, la luz se torna azulosa y se libera una tonificante lluvia helada. El bañista queda envuelto en una fría niebla.
Se suministra la ducha en forma circular o en una elegante espiral. Ésta última opción no sólo ofrece a los usuarios mayor intimidad, sino que también desencadena el factor sorpresa. El usuario puede establecer previamente la duración de la ducha por medio de la unidad de control electrónico.