


Gozar de las agradables sensaciones del wellness en un entorno natural de alta montaña es una de las sensaciones más relajantes que existen.
Es en un entorno natural de este tipo donde la cultura wellness alcanza su máxima expresión, ya que en definitiva el concepto de relax, salud y bienestar nació en los países nórdicos y el centro de Europa, donde también se inicio la cultura de la sauna como respuesta a la necesidad de ambientes cálidos y saludables, en entornos de naturaleza fría.
Las instalaciones hoteleras de montaña están asociadas a un turismo con unos objetivos muy concretos y vinculados a la práctica del esquí, deportes de aventura o excursionismo. Al contrario que en los hoteles urbanos, donde el usuario dispone de menos tiempo por sus estancias de negocios; o en las zonas hoteleras junto al mar, donde el cliente destina la mayor parte de su tiempo al ocio y la diversión; en los hoteles de montaña encontramos a un público dispuesto a disfrutar de todos los equipamientos de una gran área wellness, y emplear todo el tiempo necesario en conseguir los máximos beneficios de la cultura de la salud y el bienestar.
En un hotel de montaña, por las características climáticas y las necesidades del entorno, de acuerdo con las actividades del usuario, los productos imprescindibles en un área wellness son las saunas, los baños de vapor, los hidromasajes, las duchas, Vitality Pool y las piletas de inmersión, además y en función del espacio disponible o de la envergadura del proyecto se puede instalar un camino de sensaciones, fuentes de hielo, caldáriums, mud bath y cabinas de nieve, entre otras muchas opciones. Además se puede completar una instalación de este tipo con una zona reservada a tratamientos de hidroterapia, fangoterapia o a la utilización de duchas terapéuticas, además de cabinas para realizar tratamientos estéticos y de belleza.
CASO DE ÉXITO: SPA AUGUSTA
Una de las realizaciones que podemos destacar es el Spa Augusta de l'Aparthotel Boí Taüll, ubicado en el Valle de Boí (Pirineo de Lleida). El spa cuenta con más 1.200 m2 de exclusivas instalaciones, diseñadas para el bienestar de los sentidos. Un inigualable universo de agua, materiales naturales, aceites esenciales y productos de las más prestigiosas marcas que se combinan para crear tratamientos exclusivos. Dispone de 13 salas de tratamientos, todas ellas con cromoterapia personalizada, un elaborado circuito de aguas, centro de belleza y piscina interior. Gracias a su localización, este centro de montaña, fronterizo con el Parque Nacional de Aigüestortes, ofrece la posibilidad de realizar multitud de actividades en contacto con la naturaleza.
